La Virgen de Guadalupe no existe, es solo una fábula inventada por los mexicanos, expone el Papa Francisco


En su más reciente gira por España el Papa Francisco levantó un gran revuelo después de hacer unas impactantes revelaciones acerca de la Virgen de Guadalupe, una figura sumamente vanagloriada por diferentes pueblos de toda América latina.

“En tiempos de oscuridad lo único que resta por hacer es conocer la verdad…



Durante la mañana de este viernes el Papa Francisco ofreció una misa en la catedral más importante de Valencia, España, por más de dos horas el Santo Padre dedicó su tiempo para hablar acerca del nuevo presidente de Estados Unidos, de quien dijo:

“La llegada de un nuevo presidente a los Estados Unidos marca el inicio de una nueva era para el planeta entero, nuestro deber es encomendar las decisiones de esta nueva administración en las manos de Dios”.


Sin embargo, la verdadera polémica surgió cuando Francisco decidió hablar sobre la próxima canonización de la Virgen de Guadalupe.

“Gracias al estudio y la enorme fe que tenemos en Dios, en la Santa Sede hemos adquirido nuevos conceptos respecto de las figuras relacionadas a la vida de Cristo. El catolicismo ha dejado de creer en mitos como el infierno en donde todos los pecadores llegan para sufrir eternamente. Una sentencia completamente ajena a Dios, el nos ama infinitamente. Recordemos que Dios no es un juez, es un amigo y un amante del hombre. Dios nos busca para recibirnos y abrazarnos, no para condenarnos. Estamos en el mismo supuesto que el de la Virgen de Guadalupe, inventada en el continente americano, el infierno no es más que un recurso literario, una metáfora del alma solitaria, aquella que se alejó de Dios”.


“En tiempos de oscuridad es muy importante interpretar que el infierno es la vida misma de un hombre que se alejó por completo de Dios. Por otro lado, la aparición de la imagen de la Virgen a Juan Diego fue un signo profético de un abrazo, el abrazo de María a todos los habitantes de las vastas tierras americanas, a los que ya estaban allí y a los que llegarían después, todo fue una fábula para representar el perdón que Dios siempre está dispuesto a regalarnos”, concluyó Francisco.



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